
Todo fue producto de una mera casualidad... bueno, a decir verdad , estaba más que planeado ir al carrete aquel, pero lo que nunca sospechamos era que al ir conoceríamos a unos niños tan simpáticos, buena onda, agradables, y porqué no decir, lindos también ( léase en todo el sentido de la palabra jajaa), en especial uno, dos, más bien dicho tres personajes de la facultad jjajaja. Qué coincidencia encontrarse con gente así en un carrete tan grande como aquel...al parecer cuando menos se espera, más se encuentra, porque claro, ibamos con expectativas de conocer a más de alguien, pero nunca gente como aquellos niños y no en el sentido de jotear, sino más bien de ser parte de una grupo extrovertido y simpáticos en un carrete y con la idea de seguir en contacto con el grupo.... claro que justo ocurre ahora que está finalizando el año y que ya el próximo casi no iremos a la facultad, que mala suerte eso. Antes cuando teníamos muchos años en la facultad por venir al quedarnos muchos años en la carrera (los años que duraba la carrera y los de yapa), nunca los carretes eran tan divertidos y casi nunca bailábamos con niños tan lindos y agradables, y menos aún lo pasábamos tan bien en un carrete, es más, casi siempre los carretes terminaban desilusionandonos por que todo el mundo lo pasaba bien, menos nuestro grupo que sin querer terminaba siendo aburrido. Sin embrago de un tiempo a esta parte, los carretes siempre (o casi siempre), terminan superando nuestras expectativas de ilusas mentes...esta vez al menos, fue un carrete muy entrete...¿ el porqué de ese cambio?, supongo que la respuesta se encuentra en la explicación del relato de este blog titulado "Batracio a principe y viceversa"... relato con el que concuerdo plenamente...claramente hay que ser más natural y sobretodo, creerse "el cuento" esa también es parte de la clave...muchas veces uno se echa a morir pensando que tiene muchoooos defectos, tanto físicos como de personalidad y eso termina socavando la personalidad que termina opacándose cada vez más a tal punto de uno mismo ternerse "poca fe" a si mismo, cosa bastante perjudicial para el normal desarrollo existencial. Al final siempre va a haber alguien mejor y peor que uno, la clave está en gozar lo que se tiene, claro que, todo dentro de ciertos límites obviamente
....Quién diría que hasta un siemple carrete, traería enseñanzas...y quién sabe además jejeje....
....Quién diría que hasta un siemple carrete, traería enseñanzas...y quién sabe además jejeje....
1 comentario:
Yo puedo dar fé de aquel carretito porque también estuve allí y puchas¡¡¡, que lo pasamos bien. Y también he comprobado que cuando uno menos planea las cosas mejor suceden porque no se a hecho expectativas antes de lo que acontecerá, por lo tanto no tiene referencia de comparación, ni para bien, ni para mal, todo va sorprendiendo a cada minuto. Lo otro que me parece digno de recalcar, es comprobar que existen jóvenes simpáticos, buenos, tiernos, aún que no necesitan ponerse caretas, ni de pockemons, ni de nazis, ni de pelolais, etc, ni de cualquier tribu urbana, solamente son y éso les brinda valentía y a uno la esperanza para seguir creyendo en el futuro...
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